jueves, 22 de noviembre de 2007

Primer Plano

Hola a todos. A los amantes de la magia les dejo un informe que me hicieron en el noticiero de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas... salió de la nada y bueno, ahí estoy. Espero que les guste.



Si quieren ver el video en youtube, les dejo el link debajo.
KentoH en Primer Plano

viernes, 9 de noviembre de 2007

¿Realidad o fantasía?

Durante toda nuestra vida quizás nos acordemos de alguna vez en la que soñamos algo increíble. Soñamos que volamos, nos alzamos por los aires. Soñamos que tenemos un poder sobrenatural, nos fascina la idea. Despertamos con la seguridad de que podemos volar, crear fuego, hacer uso de nuestras nuevas habilidades. Minutos más tarde, volvemos a nuestra realidad, nos concentramos por dos segundos y pensamos, finalmente, "fue sólo un sueño". Lo olvidamos.

Lo olvidamos hasta que vemos un día que alguien que no somos nosotros puede hacerlo. Lo vemos y decimos "cómo puede...". Nuestro inconciente recuerda el deseo de volar, de crear fuego, de jugar. Nos gusta ver cosas impresionantes, nos gusta impresionarnos. Y eso es bueno.

Pues, ésta es la grandiosa y única respuesta a la pregunta que escuchamos todos los días: ¿la magia existe? Muy pocas personas se atreven a admitir que creen en la magia, pues piensan que "los otros" lo mirarán como si fuera un niño. Pero, ¿quién mejor que los niños para apreciar la magia, sujetos de asombro constante?. Pensar como niño es pensar como mago. Es impresionarse, es descubrir lo que es la vida.

Fantasía o realidad: esos son los dos polos que las personas tratan de resolver. Sin embargo, cada uno es responsable de cómo observa la magia. Para un científico la magia será fantasía: la magia no se puede demostrar, es una serie de manipulaciones y engaños que distraen la mente del público. Para los ilusionistas será todo lo contrario: la magia es concentrar al público en que descubran un mundo nuevo, es guiarlos a que vean cosas que jamás creyeron poder ver antes, es regalarles una alegría, mostrarles que nada es imposible.

¿Qué es la magia para ustedes, fantasía o realidad?

domingo, 4 de noviembre de 2007

¿Qué es levitación?

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¿Quién no se deslumbra ante un fenómeno tan inusual? Me acuerdo que una de mis primeras experiencias con la magia fue ver en la televisión a David Copperfield: este magnate de la TV que se paraba frente a un enorme público y relataba la historia de la humanidad en su afán de lograr conquistar el firmamento. Volar. Mencionaba que él también quiso hacerlo desde muy niño, descubriendo así que el único secreto es cerrar los ojos y soñar...


Me quedé atónito con esas simples palabras. Segundos más tarde, lo veía volar como un pájaro, a muchos metros del suelo, acompañado de su águila y paseando a una agradable chica del público. Me fascinaba la idea de volar. Años más tarde, veía primero a Criss Angel y luego a David Blaine elevarse del suelo unos cuantos centímetros, parados, sin realizar mucho esfuerzo.


Me pareció curioso. Sin embargo, esta es la única imagen que queda ahora de la levitación en la mente del público: una persona que se eleva del suelo y baja. Sin embargo, ante la pregunta "¿sabes de levitación?", me acuerdo de las inumerables veces en las que soñaba no sólo con volar libremente por los aires, sino poder hacer que otras cosas flotaran. Nuevamente, la imagen del primer mago que ví en televisión aparecía, haciendo bailar a un papelito blanco sin tocarlo, luego haciendo en una clase de origami una rosa y posteriormente haciendola flotar. Era genial. Y yo quería hacerlo.


video

Una vez que lo logré, lo comprendí. La idea de levitar es más simple y más compleja de lo que había pensado. Levitar no sólo es elevarse del suelo. Levitar es hacer que otras cosas vuelen. Levitar es retar nuestra realidad, abrirnos hacia nuevas posibilidades, retar incluso a Isaac Newton y su principio de gravitación universal. Levitar es dejar volar la mente, explorar mundos nuevos, elevarnos desde nosotros mismos hacia el cielo.


No es sólo lo que se ve, es lo que significa. Aunque, a pesar de que ya entiendo lo que la levitación es y, aunque todavía no haya logrado volar, no dudo que algún día lo haré. Así como veía el papel bailando como algo imposible y luego veía cómo lo dominaba lentamente, de la misma forma no desistiré de intentar hacerlo. Más aun, así nunca llegue a hacerlo, sabré que por lo menos mi mente quiso estar siempre abierta al cambio, a despegar de la tierra y ver nuevos horizontes. A explorar grandes mundos.


Eso... sólo eso es levitación.

jueves, 25 de octubre de 2007

El ilusionista

Día tras día me veo envuelto en uno de mis mundos: la magia. Dicen las personas que soy ilusionista... bueno, yo también lo digo.

Cuando era pequeño, veía en la televisión personajes que hacían cosas sorprendentes, desaparecían, hacían flotar cosas, transformaban, jugaban con todo lo que estaba alrededor. De chico quería ser así, quería descucbrir cosas nuevas, saber por qué el mundo se mostraba de esta manera y cómo es que era en realidad. Quería volar...

Noche tras noche me sentaba en mi cama antes de dormir y agarraba un paquete de cartas... las miraba, estudiaba cada una de ellas... esperaba a que me dijeran algo... Reina de corazones, dime algo, dame una señal... Un año, en mi inocencia de niño, no me desprendí de mi sueño de crear ilusiones, de hablar con las cartas que en la mano tenía, decirles "Hola, soy Kenneth y quiero ser ilusionista".

Un día, pasado ese año estuve a punto de rendirme. Como niño, sentí que el esfuerzo que había puesto había sido en vano... fue una de las primeras decepciones de mi vida. Nadie siquiera sabía lo que estaba haciendo, yo quería... yo quería darle una sorpresa a mis padres y decirles "miren, soy mago" y mostrarles cómo volaba, cómo transformaba cosas... sin embargo, eso no sucedía. Hasta que sucedió.

Las cartas habían cobrado una forma extraña: estaban gastadas, sucias, olían a decepción. Me senté en mi cama pensando qué hacer para lograr mi objetivo. Pensé en todo el año perdido, como un tonto sentado en mi cama tratando de infuir en unos objetos sucios que contenían números y figuras. "Qué estoy haciendo", dije. "La magia no existe", repetí. Pronto, mi angustia era tanta que las cartas me respondieron. Me respondieron, pero no con palabras, sino que la Reina de corazones que en la mano tenía era ahora un Tres. Un Tres de corazones.

No podía creerlo. La magia no existía, sin embargo, estaba yo ahí con una carta que antes fue Reina y ahora es Tres. No quise aceptarlo, era un sueño. No, no era un sueño, parecía un sueño, pero no lo era. O era un sueño pero la carta estaba ahí, o la carta estaba ahí y no era un sueño.

Desde entonces, el ilusionista nació. La magia es arte, corazón y vida. Es un mundo que está al alcance de nuestras manos. Yo aprendí a buscarlo y lo encontré. La magia no es sólo lo que hace el ilusionista: es lo que todos vemos, todo lo que vemos. La vida es magia.

Invito a todos que conozcan más de mi historia… la historia de un ilusionista.